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Compartir el beneficio del coste del CO2 para rebajar la factura eléctrica en España

Miércoles, 2/06/2021

Ese es el propósito del nuevo anteproyecto de Ley presentado por el Consejo de Ministros de España, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

Se trata de un anteproyecto de Ley, que ha comenzado su tramitación, para corregir el dividendo que reciben las centrales que no emiten CO2 por parte del mercado de derechos de emisión. Con esta medida, el Gobierno espera actuar sobre el elevado precio de la factura eléctrica que se está produciendo en las últimas semanas derivado, entre otros factores, a la alta cotización de los derechos de emisión en el mercado comunitario.

Cómo se prevé que afecte

El Ministerio afirma que lo recaudado se destinará, en un 90%, a financiar los costes regulados relativos a las energías renovables para reducir los cargos que pagan los consumidores. El 10% restante se destinará a financiar las políticas de lucha contra la pobreza energética mediante transferencias a las administraciones públicas para atender el suministro de los consumidores vulnerables severos en riesgo de exclusión social.

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Según las estimaciones, este mecanismo podría reducir los precios finales de la factura eléctrica alrededor de un 4,8% para los consumidores domésticos y de un 1,5% para la gran industria. Además, permitiría financiar el 50% de la factura de más de 350.000 hogares vulnerables severos en riesgo de exclusión social.

A quién aplica

Este anteproyecto busca regular y reducir la retribución de las instalaciones no emisoras en territorio peninsular que iniciaron su puesta en servicio antes de la entrada en vigor del mercado de derechos de emisión, en el año 2005, dado que las decisiones de inversión de estas centrales no contaban con el efecto de estos dividendos en su retribución para garantizar su viabilidad al determinarse con anterioridad a la existencia de este mecanismo. En total, la medida afectará a unos 85 TWh anualmente, de los que un 67% se corresponden con generación nuclear, un 29% con hidráulica y menos de 5% a generación eólica (datos de 2021).

La propuesta no afecta, por tanto, a ninguna planta posterior a 2005 ni a las que cuentan con marco retributivo regulado, así como tampoco a las que se acogen a las subastas ni a ninguna iniciativa de inversión presente o futura. También se excluyen las instalaciones de menos de 10 MW.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), organismo encargado de las liquidaciones del sistema eléctrico, calculará y notificará el importe de minoración para cada instalación. La cuantía correspondiente se abonará trimestralmente a esta entidad. El procedimiento establece una metodología objetiva y transparente que calcula, de manera precisa, el importe de la retribución del CO2 no emitido.

Corregir el carácter marginalista del mercado

La medida también se plantea para corregir el carácter marginalista del mercado, en el que todas las tecnologías de generación que ofertan su producción reciben la retribución que marca el precio de la última tecnología necesaria para cubrir la demanda, denominada tecnología marginal.

En numerosas horas del año, el precio marginal lo establecen los ciclos combinados de gas natural, que repercuten el coste del CO2 que tienen que asumir en el mercado de derechos de emisión. Esto hace que la retribución final, la marginal, sea más elevada y muy superior a los costes de generación de las tecnologías no emisoras, lo que deriva en precios elevados de la factura eléctrica para los consumidores.

El diseño de la minoración, según se afirma, no afectará al mercado de derechos de emisión ni a sus efectos sobre los precios: las centrales emisoras seguirán internalizando el coste de sus emisiones, lo que las convierte en menos competitivas y las expulsa paulatinamente del mercado. Los precios marginales seguirán incorporando el coste del CO2 cuando las centrales que los fijan sean emisoras, por lo que las señales para los consumidores serán las adecuadas. Por último, las nuevas centrales que se construyan no se verán afectadas por la minoración, por lo que la señal de inversión para los nuevos entrantes se mantiene intacta.

Al no afectar a las nuevas inversiones que se ejecuten, el mecanismo no interferirá en los ambiciosos objetivos de construcción de nueva generación renovable que España ha asumido para la próxima década en su PNIEC 2021-2030.

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