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La amenaza que fulmina al PVPC

Lunes, 7/2/2022

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Andrés Muñoz

CEO Infoenergética

El PVPC, Precio Voluntario al Pequeño Consumidor, es una tarifa regulada por el Gobierno en España para proteger a consumidores domésticos (menos de 10 kW) de la volatilidad del mercado, y que pueden ofrecer actualmente 8 comercializadoras denominadas de referencia.

La situación insostenible del mercado supera esa “protección” a los 11 millones de consumidores que estima Red Eléctrica que están acogidos al PVPC, de un total de 29 millones de consumidores residenciales, y pone en serio riesgo la viabilidad de esta tarifa. ¿Sirve tener una tarifa "de protección" cuando estás supeditado a factores que no puedes controlar?

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¿Quién lo ofrece?

Las Comercializadoras de Referencia, antes llamadas Comercializadoras de Último Recurso (CUR), son compañías que operan en el mercado regulado ofreciendo la tarifa PVPC de electricidad y la tarifa TUR de gas natural. Ambas mantienen ese precio supervisado por el Gobierno acorde al valor que indica el mercado de la energía.

Para poder ofrecerlo, estas eléctricas deben cumplir con una serie de requisitos para ser designadas como tal por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Cada cuatro años se analiza que cada compañía puede seguir siendo Comercializadora de Último Recurso. Estos requisitos son pertenecer a un Grupo empresarial que haya suministrado a más de 100.000 clientes de media en los últimos doce meses, contar con un capital social superior a los 500.000 €, haber prestado sus servicios de comercializadora en el mercado libre durante un plazo mínimo de 3 años, no haber sido sancionada ni haber visto suspendida su actividad de comercialización durante los últimos 3 años, y contar con al menos 25.000 clientes en el último año.

Actualmente, Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol son las que más clientes aglutinan en esta modalidad, aunque a través de empresas con diferente razón social.

Si el PVPC en inviable, ¿cómo actúan las grandes?

Pese a que la factura eléctrica ha subido cerca de un 200% el año pasado, muchos consumidores desconocen quién les factura, qué modalidad tienen y cómo pueden ahorrar. Algo que no sucede para grandes consumidores, que tienen otras opciones y son conocedores de ello y de la necesidad de disponer de herramientas para la gestión de contratos con el objetivo de optimizar su operativa, como el caso de YEM España, con quien colaboro en webinars y artículos para su blog y que puedes leer aquí.

Salir del PVPC es ahora la mejor manera de ahorrar para el consumidor doméstico. Mientras que antes era una modalidad que representaba un ahorro considerable y donde las comercializadoras libres no podían competir, ahora las mismas que ofrecen el PVPC se han adelantado para tener unos precios fijos totalmente fuera de mercado e inalcanzables para otras.

Una crisis que fulmina al PVPC

La invasión de Rusia a Ucrania ha impactado directamente contra los mercados, concretamente en los de la energía, ya maltrechos por el alza del precio del gas y de los derechos de emisión de CO2. No olvidemos que el PVPC está indexado directamente a ese mercado.

Las grandes eléctricas han optado por “reconducir” a sus clientes a nuevas tarifas sabiendo que su PVPC no es una buena opción. Para ello, se han asegurado la compra de grandes cantidades de energía a partir de contratos bilaterales (acuerdos directos entre productor y comprador) y PPA’s. Cabe destacar que estos acuerdos son iguales, con la diferencia de que un PPA hace referencia solo a venta-compra de energía 100% renovable.

Cuando una empresa es poseedora de mucha capacidad de producción y dispone de facilidades para financiar estos acuerdos, como sucede con las grandes eléctricas y su buen músculo financiero, tiene la posibilidad de ofrecer precios fuera de mercado, con tarifas estables durante años y suministrando únicamente energía 100% renovable. Es el caso, por ejemplo, de Endesa, Naturgy o Ibedrola.

La primera reforzó su oferta comercial para dar seguridad y tranquilidad a los consumidores en mercado regulado ante la escalada de precios del mercado mayorista. Desde finales del año pasado, Endesa mejora la tarifa Única, su tarifa plana personalizada, que pasó a calcularse sobre un precio base de 58 euros el MWh y que se mantendrá fija y sin variaciones durante dos años.

La segunda, antigua Gas Natural Fenosa, hizo lo propio en plena escalada de precios de la luz con una tarifa con un precio fijo del MWh a partir de los 60 €.

Iberdrola, por su parte, no ha quedado al margen y ahora asegura que se compromete a mantener sus tarifas pese a la influencia de la guerra sobre los costes del gas y la electricidad. De esta forma, la eléctrica vasca congela el precio de los contratos actuales con sus clientes a precio fijo. En total, siete millones de hogares que tienen este tipo de contrato con la entidad y que no están expuestos a la volatilidad de precios del mercado mayorista.

¿Cómo se compite entonces?

Frente a estas 3 opciones más que competitivas, ¿qué pueden hacer las comercializadoras libres que solo podían competir con las grandes en modalidades fuera del PVPC?

Realmente solo sobrevivirán aquellas que puedan acceder a vías de financiación para comprar energía a grandes cantidades a través de PPA o bilaterales (comprar en el mercado es prácticamente un suicidio) algo que no siempre resulta sencillo ya que los productores de renovables tampoco con infinitos.

Aquellas que no puedan les quedará la opción de ir adquiriendo las pequeñas que quiebran, una estrategia que por ejemplo hace Holaluz, que recientemente compró, por ejemplo, la filial de Bulb en España, aumentando su cartera de clientes con 23.000 nuevos usuarios residenciales.

Las que no puedan hacer ni una ni otra opción, están lamentablemente condenadas a ser absorbidas o a quebrar, inevitablemente.

 

Conclusión

El PVPC se muere y con él, las oportunidades de que las medianas comercializadoras sobrevivan compitiendo en un segmento en el que ahora, las grandes, han jugado como debían sus cartas y pretenden darle la vuelta a la tendencia que se vivía en los últimos años. El mercado se reduce y con él la competitividad. Lo único que queda esperar es que las renovables encuentren aquí una vía para crecer más y los consumidores no salgamos perjudicados.

A cargo de Andrés Muñoz, Director de Infoenergética

Fuente de las imágenes: El tiempo