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Así funciona el panel solar biológico creado por un joven mexicano

Viernes, 10/09/2021

El consumo de energía representa la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global. Al mismo tiempo, el cambio climático amenaza la producción de energía renovable por los efectos negativos que tiene sobre la dinámica natural necesaria para generar energía hidroeléctrica. 

 

Adán Ramirez, un joven biotecnólogo mexicano, descubrió en las algas una posible solución a ambos problemas. Su empresa, GreenFluidics, genera paneles solares inteligentes hechos con microalgas y nano fluidos que generan oxígeno y energía mientras absorben dióxido de carbono a través de la radiación solar.

Ganador del Latin American Innovators Under 35 de The MIT Technology Review LATAM

La fotosíntesis es el proceso natural mediante el cual las plantas, las algas y algunas bacterias producen energía y materia orgánica utilizando la luz solar y el dióxido de carbono de la atmósfera. También es la base de los biopaneles solares inteligentes desarrollados por Ramirez, que combinan tecnología y naturaleza. Estos componentes producen biomasa que se puede utilizar como fertilizante y otros productos secundarios elaborados por microalgas, contribuyendo a un modelo de economía circular.

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Sus paneles tienen una geometría triangular y un color verde semitranslúcido, lo que los diferencia de otros paneles solares. Ramírez afirma que “lo que queremos es que los edificios se oxigenen y (nuestros paneles) puedan limpiar el aire mientras generan energía”. Además, otro de los principales objetivos de los paneles GreenFluidics es descentralizar la producción de energía. En consecuencia, el biotecnólogo destaca que "esta tecnología es única en todo el mundo y se puede utilizar para cultivar sus propios cultivos en el techo de su casa".

Ramírez define a GreenFluidics como la primera empresa mexicana orientada a la biotecnología del espacio exterior y explica además: “Buscamos conectar el espacio exterior con el planeta Tierra a través de la tecnología que hemos desarrollado”. Su objetivo es que los biopaneles se utilicen en la futura colonización del espacio exterior, en misiones, y además de producir energía, crean oxígeno de manera segura y la biomasa de algas podría convertirse en sustento para los astronautas y otros futuros colonos del espacio exterior.

María Elena Vela, investigadora del Laboratorio de Nanoscopía y Superficies Fisicoquímicas del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas o INIFTA, Argentina y miembro del jurado de Innovadores Latinoamericanos Menores de 35 2019, aprecia mucho la juventud, la energía y el entusiasmo que Ramírez impulsa el proyecto.

Adán detalló que el biopanel está compuesto de microalgas y nanopartículas de carbono y genera dos procesos; el primero lo realizan las microalgas, que funcionan como una planta que hace fotosíntesis, es decir, captan el dióxido de carbono del ambiente y generan oxígeno, funcionando como un biofiltro.

El segundo proceso lo realizan las nanopartículas de carbono que llevan la radiación solar a altas temperaturas y generan energía. De esta forma, se crea energía al mismo tiempo que se crea oxígeno y absorbe dióxido de carbono.

Fuente de la imagen: El laboratorio de Charlotte