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¿Que deberían tener en común el alquiler de pisos y el autoconsumo?

Jueves, 7/10/2021

Helena Badger

Abogada especializada en energía

¿Te has preguntado alguna vez porqué si tengo una habitación vacía puedo alquilarla para vivienda sin tener que liquidar IVA y en cambio, si lo que tengo es una cubierta vacía no puedo alquilarla para generar energía solar sin estar obligada a darme de alta censal y liquidar trimestralmente el IVA sobre los importes obtenidos?

La respuesta está en la Ley del IVA, concretamente en su artículo 20.uno.23º, el cual establece una exención específica del IVA para “los edificios o partes de los mismos destinados exclusivamente a viviendas”.

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La motivación es clara, el legislador quiere favorecer que exista un parque de viviendas accesibles a todos los ciudadanos para garantizar un derecho básico que todos tenemos, el derecho a la vivienda. Lo que cabe preguntarse entonces es si el derecho de todos los ciudadanos a consumir energía limpia y contribuir a frenar el cambio climático merece o no el mismo tratamiento. 

 

Pero no quiero que te quedes solo con la idea de alquilar tejados, la realidad es que la normativa actual de autoconsumo desincentiva dimensionar una instalación más allá de tu propio consumo, lo cual supone un desperdicio de recursos (o tejados) y generará dos consecuencias indeseadas: (i) menos renovables de rápida implantación implica menos bajada inmediata de precios; (ii) tejados a medias supone tener que ocupar más suelo con energía solar. En la actualidad, la normativa de autoconsumo da esencialmente dos posibilidades al pequeño consumidor para aprovechar un exceso de generación.

 

La primera es establecer un autoconsumo compartido: una sola instalación suministra a dos o más consumidores, siempre que estos se encuentren a menos de 500 metros de la instalación solar. Estos consumidores deben repartirse la generación total en base a coeficientes de reparto fijos, lo que equivale a trocear la instalación y asignarle una parte a cada consumidor. En la práctica. Este reparto fijo implica que el porcentaje de energía autoconsumida en este tipo de instalaciones no se vea casi incrementado frente a lo que serían dos autoconsumidores individuales.

 

La segunda es a través del régimen que permite al productor y al autoconsumidor asociado compensar los kWh excedentarios contra los kWh consumidos de la red dentro del mismo mes hasta el límite del término de energía de su factura eléctrica, esto es la compensación simplificada. Es decir, si yo tengo una instalación y en el mes de octubre he generado energía excedentaria por valor de 40 euros y he consumido de la red energía por valor de 20 euros, mi comercializadora sólo podrá descontarme de mi factura de octubre los 20 euros, perdiendo por tanto, los otros 20 euros.

 

Las limitaciones expuestas implican que, a nivel de consumidor individual, el retorno de la instalación de autoconsumo será mayor cuanto mayor autoconsumo instantáneo se consiga, puesto que la posibilidad de aprovechar los excesos se encuentra limitada (por el radio de los 500 metros y los coeficientes estáticos en el caso de las colectivas y, por el consumo de red, en el caso de la compensación simplificada). No existen incentivos para maximizar el aprovechamiento del espacio disponible en un tejado.

 

Dicho esto, ¿qué supone aprovechar el máximo número de tejados disponibles para generar en ellos el mayor número de kWh posibles? La primera respuesta es obvia: permite incrementar la generación renovable. La instalación habitual óptima para el consumidor suele ser de 3 kW, mientras que en un tejado medio suelen caber entre 6 y 8 kW. Usar la superficie disponible de nuestros tejados nos permitiría multiplicar por 2 o 2,5 la potencia solar instalada en los tejados. Cuando España tenga 1 millón de tejados solares, estos podrían suponer entre 6 y 8 GW en lugar de solo 3 GW. Ello supone entre 4 y 6 TWh adicionales por el aumento de las instalaciones.

 

La segunda respuesta es que la generación distribuida, es decir, la generación descentralizada y repartida por el territorio, reduce las pérdidas del sistema, puesto que el consumo y la generación se encuentran muy próximos y por tanto, no hay que transportar la energía largas distancias.

 

Finalmente, la generación en los tejados reduce la necesidad de ocupar territorio para la transición energética, un debate que acarrea cierta polémica en la actualidad. Incentivar un mayor aprovechamiento del espacio que nos brindan los tejados permitiría al autoconsumo contribuir en mayor medida, y a mayor ritmo, a los objetivos de descarbonización.

 

La regulación actual ha avanzado muchísimo en los últimos 3 años, desde que el RDL 15/2018 eliminó el “impuesto al sol” y legalizó el autoconsumo compartido. Sumando una reforma de la ley del IVA que exima los ingresos obtenidos por la energía excedentaria de liquidar IVA, permitiendo que estos tributen como rendimiento de capital por IRPF, podríamos multiplicar por 2,5 la potencia de generación solar que se instala en los tejados, sin rebajar su fiscalidad. No se pretende reducir la carga fiscal, sino únicamente reducir la carga administrativa que implica ser sujeto pasivo del IVA y, por ende, fomentar el máximo aprovechamiento del espacio disponible para generar energía limpia.

 

Así pues, corresponde al legislador decidir si es momento de dar un paso más y responder a la pregunta de si el derecho de todos los ciudadanos a consumir energía limpia y contribuir a frenar el cambio climático merece un tratamiento fiscal más favorable, como el otorgado al alquiler de vivienda. 

 

 

Helena Badger

Abogada especializada en energía

Fuente de la imagen - City of Sidney

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